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JAVIER MALOSETTI
“Es como volver al amateurismo”
Entrevista Javier Malosetti El bajista acaba de editar su décimo álbum, “Ten”, con su banda y más rock y funk.
Para las estadísticas, Ten, el nuevo disco de Electrohope, quedará eternizado como el segundo en la historia del proyecto que Javier Malosetti puso en marcha hace algo más de un año, y el décimo en la carrera solista del bajista, guitarrista y baterista, entre otras ocupaciones. Sin embargo, el músico relativiza el valor de los datos duros. “El CD del año pasado fue grabado casi en su totalidad con el trío que formábamos con Hernán Jacinto y Oscar Giunta, con quienes toqué muchos años, y sólo un par de temas con la banda actual”, dice. “Lo tomé como un disco de cierre de una etapa, y apertura de otra”, aclara. Y agrega: “Durante todo este tiempo, el grupo se consolidó, y tuvo un gran entrenamiento. Así que, a esta altura, nos debíamos un disco en el que todo fuera tocado por los músicos de Electrohope. Y eso es Ten.” ¿Cuál es la mayor diferencia que encontrás en la manera de trabajar con el grupo respecto al trío? En principio, en la banda no hay músicos de jazz. Los músicos de jazz, en general, son más solistas. Está el Pepe Gómez Cuarteto, el Fulano Rodríguez Quinteto, y estaba el Javier Malosetti Trío. El músico de jazz es más yiro. Termina la función, y va a tocar sus mismos licks con una cantante en un boliche para 12 personas, o en un teatro para dos mil. Estos pibes interactúan más. Se comprometen de un modo que no veía desde aquellas bandas garageras de El Palomar, de cuando era chico. Es como volver a un amateurismo muy romántico. Y está muy bueno. Yo ya no me dedico a ser un músico profesional. Voy a tocar con quien quiero, movido por el amor a esa persona, o a su música. Como ahora, que tengo unas fechas con Luis. ¿Volvés a la banda de Spinetta? Voy de cambio por su bajista, Nerina Nicotra, que no va a estar en Agosto. Luis me llamó, y es la manera que más me gusta de tocar con él. Como un completo visitante. Porque yo ya tengo mi banda, pero sigo siendo su fan de la primera ahora, Entonces, cada tanto, que se me de la posibilidad de tocar con él, tocar ‘tunnnn’, el Do Mayor, en Alma de diamante, y que él diga: ‘Ven a mí…’, me dan ganas de llorar. ¿Cómo lo pasaste en Vélez, en el Concierto de las Bandas Eternas? Para mí fue el evento musical del siglo. Pensá en otro evento tan importante. Qué, ¿la Fiesta de la doma y la poronga? La misma noche, Almendra, Invisible, Luis tocando Quedántote o yéndote, o Ella también, con Rapoport. O Maribel con Sujatovich. Juan del Barrio tocando el solo original de Alma de diamante en mini mooog. Yo no paraba de llorar. Y Luis tocó increíble. Yo fui a ver a Police, la última vez, y estaban todos los temas una cuarta abajo, porque Sting no los puede cantar. Y Luis, fumándose su riguroso atado de fasos por día, se cantó todos los temas en el mismo tono de cuando era pendejo, como un angelito que te dice algo hermoso. Fue algo muy fuerte. Algunos dijeron, como crítica, que fue muy largo. Sí. Son los mismos que dicen que Palermo no es jugador del Mundial. Muy largo no es una cualidad para remarcar. Otros dijeron que hacía mucho frío. Ponete un buzo, boludo. Volvamos a Electrohope ¿Cómo evolucionó el grupo desde su formación? Lo que hacemos se modificó mucho, para bien. Nos fuimos conociendo más, y aparecieron un montón de pautas tácitas, que se ponen en práctica al tocar. Y en ese contexto yo también cambié mucho. ¿En qué aspecto? La banda me fortaleció. Me permitió desarrollarme más como músico. Como tengo un bajista de puta madre, estoy tocando mucho más la guitarra, o tocamos a dos bajos. Y la música es más mía. ¿Qué significa eso? Que cuando estaba con Hernán y Oscar, que son dos números uno, la cosa era mostrarles el tema, y que lo tocaran como se les cantara. Ahora, si bien el desarrollo de los temas, a través de los ensayos, es mérito de cada integrante del grupo, las pautas iniciales las pongo yo, y la impronta de lo que suena lleva mi dirección musical. ¿Cuál es son las influencias que marcan esa dirección? Las influencias y los componentes son los de siempre. Cambiaron las proporciones en que influyen. El jazz bajó notablemente. El único jazzero soy -fui- yo. Y ese estilo aparece en algún solo, o en la estructura, abierta a improvisaciones. Pero en cuanto a energía y crudeza, influyeron más el rock y músicas negras que no son jazz. ¿Por qué ese repliegue del jazz? Quería dar un volantazo en el rumbo musical. Empecé a componer de un modo más directo, sin tantas armonías abstractas, sin solos tan largos. Necesitaba enfocarme hacia otro concepto sonoro, que caminara más derecho y directo. ¿También implica cambios en tu manera de tocar? Seguro. Ya no tengo la necesidad de deslumbrar. No tengo la pija parada todo el día. De todos modos está bueno para poder elegir. Y si la música en algún momento requiere ese pasaje, está bueno poder tocarlo. Pero a veces también está bueno tocar a lo B.B.King, que tocó tres notas toda su vida, y de quien no querés escuchar más que eso. Y después, la Mahavishnu, con esos solos de John McLaughlin, o Jaco, que podía tocar una balada íntima que te destrozaba el corazón, y enseguida esos solos relocos a lo Charlie Parker, pero con el bajo. ¿Esa tiene que ver con músicas que estás escuchando actualmente? No. En verdad no escucho nada de manera permanente. Lo que más escucho son Los Beatles, Frank Zappa, Louis Armstrong y Ray Charles. Nada nuevo. Me pasa lo que a la gente que prefiere mis primeros CDs, y que ahora no me dan bola. Y a vos, ¿qué te pasa cuándo escuchás tus discos viejos? Los escucho como si fueran de otro, y me río. Un músico cambia mucho, y gracias a Dios, el cambio siempre es para hacer algo más amplio y sofisticado, para mejorar el lenguaje. Entonces, cuando miro para atrás, me parece que esas cosas caminan lindo, tienen buen ritmo, pero son una pelotudez. Y me dan ganas de pasar casa por casa a sacarles los discos anteriores y decirles que vayan y compren el nuevo. ¿El concierto va a incluir algo de lo viejo, como para seducirlos? No, no hay nada de discos anteriores. Va a ser todo el disco nuevo, más algunas cosas sueltas que no están grabadas. Y algunas sorpresas en los bises. ¿Invitados? No. Primero, porque son shows que hacemos en el segundo turno del ND Ateneo. No puedo tocar hasta las tres de la mañana. Pero, aparte, estoy podrido de tener que invitar a alguien para convocar. ‘¿Cuál es la sorpresa?’, me preguntan. Nada, vamos a tocar. ¿Qué querés que haga, malabarismo? Estaba pensando en alguien que hiciera la apertura. Eso sí me gusta. Mucho más que incluir un músico, y que salga todo medio para el orto porque no hubo tiempo para ensayar ¿Porqué hay que tener un gancho? Vamos a tocar el disco, con esta banda que está afilada como nunca lo sentí de otra. Información Electrohope (Malosetti, Nico Raffetta, Hernán Segret, Tomi Sainz y Damián Carballal) presenta “Ten” mañana y el 16, a las 23.30, en ND Ateneo. Fuente: clarin.com

Domingo, 4 de julio de 2010

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